top of page

Atender a lo importante

Ha llegado marzo, la nevada con la que sueño aún no, creo que tendré que esperar un año más para volver a ver la finca cubierta de blanco. Lo que sí se está cubriendo de blanco son los cerezos, los ciruelos, los espinos y los albaricoqueros, el jazmín... por las mañanas los pájaros cantan bien fuerte, los abejorros zumban por el prado, se siente la primavera aunque el calendario dice que es aún invierno.


Siempre me sorprendo a mí misma esperando que las cosas sucedan como me han enseñado que tiene que ser, pero cuando miro, cuando escucho, cuando atiendo, todo se vuelve mucho más interesante. Encontré un nido junto al limonero, no sé si lo tiró el viento o algún pajarito ha ido visitándolo para tomar el material de construcción que necesita y al debilitarlo se cayó. El caso es que es el objeto más asombroso, más hermoso y más conmovedor que he tenido en mis manos, es un refugio, un trabajo perfectamente acabado con todos sus detalles, limpio y preparado para albergar criaturas que están por venir, refugiarse un tiempo ahí y después marchar cuando toque sin mirar atrás.

 

De verdad merece la pena recuperar la atención una y otra vez aunque con tantas cosas se nos escape a diario.


En febrero los manzanos han tenido sol y frío y parece que quieren dar muchas manzanas este año, se ven grandes cantidades de yemas de flor, veremos. 



Aproveché que en febrero aún los días eran cortos para sentarme al ordenador a tareas pendientes como diseñar nuestros folletos y darle una vuelta a la configuración de la tienda online. Ya sabes que en diciembre migramos la tienda de plataforma porque estaba ya quedándose pequeña, queríamos mejorarla dándole más claridad al proceso de compra y también incorporando el pago con tarjeta que muchas personas nos habían pedido. ¿Has pasado ya por allí? Si tienes alguna sugerencia o quieres contarnos tu experiencia escríbenos, siempre nos viene bien saber tu opinión.



La receta: vinagre de manzanas y violetas

 

Al llegar marzo, con la hierba aún corta porque los días son cortos, florecen las diminutas violetas, sólo las descubres entonces pero han estado ahí todo el año, esperando su momento. Dan ganas de guardar un poquito del momento en el que las encuentras, de su belleza y su perfume, con ese espíritu nos preparamos un vinagre de violetas para casa cada año. Te dejo aquí la receta.

Para preparar esta delicia necesitarás flores de violeta (Viola odorata) recién recolectadas, recuerda los principios de la cosecha honorable cuando lo hagas; y vinagre de manzana, preferentemente sin filtrar, sin pasteurizar y con la madre para alegrar tus sentidos y tu microbiota, el nuestro lo puedes encontrar aquí

 

Te enlazo un vídeo con la preparación.

Y listo ¡a disfrutar!



La recomendación: alimento para la mente

 

Quería seguir la línea de todas las cartas que te escribo y darte una recomendación y pensando en atender a lo importante surgen tantas ideas, tantas lecturas, tantos diálogos que están hablando de un trocito de lo importante. Un montón de ideas que se agolpan y ninguna sobresale, me pasa bastante últimamente, hasta que he vuelto a recordar el punto azul pálido. Ojalá te emocione volver a encontrarlo tanto como a mí.

 



Los encuentros: ferias y visitas

 

Te cuento la próxima feria que tenemos a la vista:

Del 17 al 19 de abril volvemos a Santander, estaremos en el Palacio de Congresos junto con un montón de productores ecológicos en amor y compañía, será la feria Biocantabria.

 

Y ya sabes, que si quieres hacernos una visita a la finca nos puedes contactar y nos organizamos.

 

Nos vemos pronto

Y hasta aquí la carta de hoy, te escribiré por sorpresa en un tiempo. Ahora te dejo un canción nostálgica y bonica bonica. Hasta la próxima, muchas gracias por leernos, acompañarnos, apoyarnos, nos vemos pronto.




 
 
 

Comentarios


bottom of page